Según los datos contabilizados por EFE a partir de la información oficial
12 personas de origen magrebí han sido interceptadas este viernes de madrugada tras llegar en patera al puerto de la Colònia de Sant Jordi, en Ses Salines, son ya 265 embarcaciones con 4.946 inmigrantes en 8 meses
Hay alarma entre la población, recogido por el INE, al 73% de los Mallorquines le preocupa de manera muy seria. El goteo parece aumentar de manera considerable.
AGENCIA MANACORNOTICIAS 04/09/2026 - 10:52:53
En 2025, arribaron a las islas 401 embarcaciones con 7.321 personas, lo que supuso un 24,5 % más de migrantes y cerca de un 15 % más de pateras que en 2024. Informa EFE.

Doce personas de origen magrebí han sido interceptadas este viernes de madrugada tras llegar en patera al puerto de la Colònia de Sant Jordi, en el municipio mallorquín de Ses Salines. La interceptación se ha producido a las 4.37 horas en el puerto de la localidad, al sur de la isla, ha informado la Delegación del Gobierno en Baleares. En el operativo han intervenido agentes de la Guardia Civil de los puestos principales de Santanyí y Campos, de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia y de la Policía Local de Ses Salines.

265 pateras en lo que va de año. Según los datos contabilizados por EFE a partir de la información facilitada por el Ministerio del Interior y la Delegación del Gobierno en Baleares, en lo que va de año han llegado al archipiélago 265 pateras con 4.946 inmigrantes. En 2025, arribaron a las islas 401 embarcaciones con 7.321 personas, lo que supuso un 24,5 % más de migrantes y cerca de un 15 % más de pateras que en 2024. Informa EFE.

Los menores cometen fraude, el 41% de los que dicen ser menores tienen más de 18 años. Se están habilitando edificios en Palma, Manacor, Inca, Ciutadella, Ibiza.

Hay preocupación en Baleares porque los servicios secretos españoles ven un gran repunte en nuestro archipiélago y parece que se consolida una ruta que puede trasladar miles de ilegales. Está colapsado el servicio de atención a los migrantes, los que llegan adultos y mayores de edad, los MENAS que no llegan a los 18 años. Los menores cometen fraude, el 41% de los que dicen ser menores tienen más de 18 años. Se están habilitando edificios en Palma, Manacor, Inca, Ciutadella, Ibiza. Los servicios sociales y las ONGs no informan de nada, aseguran que es secreto para no vulnerar los datos de los migrantes. Hay alarma entre la población, recogido por el INE, al 73% de los Mallorquines le preocupa de manera muy seria. El goteo parece aumentar de manera considerable. 

¿Te ha parecido interesante la noticia?

 Sí  No
Reciente
Visto
Comentado


15
12
Excalibur
Europa, España ha muerto,
Tomeu
Incomprensible i injustificable, fara un pet aixo
Antònia Febrer Santandreu
Ni buenismo ni rencor: gestión, trabajo y visión de futuro La llegada continuada de inmigrantes a nuestras costas plantea una cuestión que ya no deberíamos abordar únicamente desde la emoción. Ni negar que existe un problema ayuda a resolverlo, ni convertir a cada persona que llega en una amenaza colectiva nos permitirá tomar mejores decisiones. Lo verdaderamente importante es preguntarnos qué modelo migratorio puede sostener Mallorca dentro de diez, veinte o treinta años. Mallorca necesita trabajadores. Los necesita en hostelería, construcción, agricultura, cuidados y otros muchos sectores. Y ahí aparece una primera contradicción que deberíamos afrontar con serenidad: no tiene demasiado sentido mantener durante largos periodos a personas en edad y condiciones de trabajar dependiendo exclusivamente de ayudas públicas mientras nuestra economía reclama mano de obra. Las ayudas deben existir cuando son necesarias. Una sociedad responsable protege a quien atraviesa una dificultad. Pero, siempre que las circunstancias personales y legales lo permitan, deberían ser un puente hacia la autonomía y no una forma permanente de vida. Formación, aprendizaje de idiomas, capacitación profesional e incorporación al mercado laboral deberían formar parte de cualquier política seria de integración. Trabajar no significa únicamente percibir un salario. Significa adquirir rutinas, relacionarse con otras personas, conocer mejor las normas de una sociedad, contribuir mediante impuestos y cotizaciones y sentirse parte del lugar en el que uno vive. Probablemente el trabajo sea una de las herramientas de integración más eficaces que existen. Pero tampoco podemos colocar toda la responsabilidad sobre quien llega. Quizá deberíamos recordar cómo empezó parte de este fenómeno. Durante años determinados sectores económicos encontraron conveniente disponer de trabajadores sin papeles, sin contratos o en situaciones laborales muy precarias. Cuando existe una economía dispuesta a contratar irregularmente, también existe un incentivo para intentar llegar irregularmente. No podemos reclamar fronteras perfectamente controladas mientras toleramos mercados laborales que premian precisamente lo contrario. Por tanto, las obligaciones deben ser para todos: para quien llega, para quien contrata y para la Administración que debe controlar ambas cosas. También necesitamos una política exterior mucho más inteligente. Europa no puede solucionar la inmigración limitándose a gestionar personas cuando ya han cruzado el Mediterráneo. Hay que actuar también en origen: cooperación educativa, formación profesional, desarrollo económico, fortalecimiento institucional, acuerdos de retorno, lucha contra las mafias y colaboración real con los países de salida. El objetivo debería ser ayudar a crear sociedades suficientemente estables y prósperas para que emigrar no sea la única esperanza de una parte de sus jóvenes. Y también debemos atrevernos a pronunciar una palabra que algunas veces parece incómoda: límites. Mallorca es una isla. Nuestra vivienda, nuestras carreteras, nuestros hospitales, nuestros colegios, nuestros recursos naturales y nuestro territorio no son infinitos. Defender una inmigración ordenada y compatible con nuestra capacidad de acogida no significa estar contra la inmigración. Significa comprender que cualquier política pública sostenible necesita saber hasta dónde puede llegar. De la misma manera que quien llega tiene derechos, también tiene deberes: respetar nuestras leyes, nuestra convivencia, la igualdad entre hombres y mujeres, nuestras instituciones y la sociedad que le ofrece una oportunidad. Integrarse no significa renunciar al propio origen, pero tampoco puede significar exigir que la sociedad receptora renuncie progresivamente al suyo. Y aquí aparece otra cuestión que pocas veces explicamos suficientemente: ¿quién paga los desequilibrios cuando la planificación falla? No podemos descargar indefinidamente sobre una clase media cada vez más presionada fiscalmente el coste de todos los problemas que la política ha sido incapaz de anticipar. Cuando aumenta rápidamente la población sin aumentar proporcionalmente la vivienda, la sanidad, la educación, la seguridad o las infraestructuras, alguien termina pagando ese desequilibrio. Y normalmente es quien trabaja, cotiza y paga impuestos. Por eso necesitamos gobernantes capaces de explicar con serenidad qué capacidad real tenemos, qué inmigración necesita nuestra economía, cómo vamos a integrarla y qué ocurrirá con quien no tenga derecho legal a permanecer. Gobernantes capaces de hablar de fronteras sin odio, de solidaridad sin ingenuidad, de derechos y también de obligaciones. Porque probablemente uno de los mayores errores sea obligarnos continuamente a escoger entre dos extremos. Entre quienes parecen pensar que poner límites es insolidario y quienes convierten a cualquier inmigrante en responsable de todos nuestros problemas. Ni buenismo ni rencor. Gestión. Y gestión significa también tener visión de futuro. Preguntarnos qué decisiones del pasado contribuyeron a crear la situación actual, qué estamos incentivando hoy y qué consecuencias tendrán nuestras políticas dentro de veinte años. Porque cuando una cuestión afecta a nuestra convivencia durante las próximas generaciones, gobernar debería consistir en pensar bastante más allá de las próximas elecciones. Quizá por eso este debate necesita justamente aquello que parece escasear cada vez más en nuestra política:serenidad, responsabilidad y humildad.
Tomeu
Además de violar y robar ahora matan crías de delfín a puñetazos. Son monstruos.
Paco
No son menas son delincuentes o futuros delincuentes, bárbaros mahometanos que nos impondrán sus salvajes costumbres en cuanto puedan.
Montse
Invasors, lladres, violadors i ara assassins de dofíns.
tip
es una invasión con los vientres de sus mujeres en 15 años españa es suya nosotros tendremos que hirnos donde nos dejen
Guillem
Conquistaremos Europa con el vientre de nuestras mujeres. Lo que dijo el Presidente de Argelia en 1974 ante la ONU. En ello están y lo van consiguiendo, y aquí en lugar de echarlos de nuevo al mar les damos sanidad, educación y una paguita.
Rafael
Lamentablemente Vox ha sido hasta ahora el único partido que ha fijado tajantemente su postura ante este problema....después los demás partidos se quejaran de la subida de Box en las urnas
Toni
Es increible lo que está pasando los moros nos invaden las calles los servicios y un largo etc. y nuestros representantes politicos sin hacer nada al final nos van a echar de nuestro territorio